¿Por qué Galicia como punto de Cooperación Internacional?

BANDERA GALICIAA lo largo de estas dos últimas décadas las exportaciones gallegas se han incrementado a ritmo constante con un crecimiento medio acumulativo anual del 12%, superior en 3 puntos al experimentado por el conjunto de España.

La tasa de cobertura del comercio exterior gallego ascendió en 2010 a un 109,66%, superior a la del conjunto de España en un 31,62%.

El tejido empresarial gallego está representado por una serie de sectores como el textil, el naval, la automoción, la piedra, la energía, el tic, la biotecnología…, que, en los primeros casos son fruto de la tradición, el buen hacer y la constancia a la que se ha incorporado tecnología e innovación, y en los últimos, fruto fundamentalmente del desarrollo de conocimiento y de la concurrencia al mercado de nuevos emprendedores.

Galicia ofrece una serie de opciones para su desarrollo en la cooperación internacional que habrá que tener en cuenta.

  • Las exportaciones gallegas están concentradas geográfica y sectorialmente.
  • Existe una ventana de oportunidad en la coordinación entre instituciones de ayuda a la exportación, y en la simplificación de procesos burocráticos para solicitar ayudas a la exportación y a la Inversión Extranjera en Galicia.
  • Galicia apenas captura un 1% de los flujos de IED que llegan a España, y esto supone una preocupación que interesa solventar.
  • Las barreras a nivel empresarial son el pequeño tamaño de las empresas y la competencia por subir en la cadena de valor, pero esto puede convertirse en una oportunidad por la flexibilidad con la que pueden trabajar, y donde la especialización industrial se concentra en actividades de servicios de tecnología media y media-alta.
  • Existen organizaciones empresariales que ostentan fuertes liderazgos tanto en el ámbito del conjunto de la realidad española como en el internacional y que puede y deben de servir de elementos tractores para potenciar la dinámica de crecimiento basado en la innovación.
  • El Sistema Universitario gallego posee una capacidad significativa para concurrir con éxito a procesos competitivos, son ejemplos el Campus Vida y el Campus do Mar.
  • Existen clusters, empresas, equipos de investigación y otros agentes específicos del sistema con capacidad y potencialidad para asumir el reto de liderar en un ámbito global sectores de alta importancia estratégica para la economía gallega.

Vinculación con la Diáspora

Existe una comunidad visible muy elevada de gallegos en el mundo. Los países Latinoamericanos concentran las dos terceras partes de la diáspora gallega. El tercio restante se encuentra prácticamente concentrado en la Unión Europea.

Esta amplia red de gallegos en el mundo supone una red de unión que ayude a avanzar a las empresas gallegas que decidan internacionalizarse. Para ello, desde Galicia existen diferentes entidades que pretenden fomentar esa vía de internacionalización de las empresas gallegas, entre ellas el IGAPE, con el programa Pexga, o las asociaciones de empresarios gallegos en el exterior que permiten poner en contacto al empresario gallego con hasta 23 países diferentes, destacando el número de empresarios gallegos en países como Argentina, Brasil, México o Uruguay.

El papel de las diásporas en el desarrollo humano, social y económico de los países está ganando un interés considerable a nivel global. Integrar las diásporas en proyectos locales de desarrollo que representen un verdadero valor agregado para las economías nacionales, es un punto central de la migración en la gestión migratoria, puesto que establece una cooperación eficaz entre los países de origen y destino para apoyar a sus diásporas en la contribución al desarrollo.

Internacionalización ¿Por qué, cómo y cuándo?

INTERNACIONALIZACIÓNMuchas veces se plantea un proceso de internacionalización de la empresa como recurso para salir de la crisis o bien como solución para crecer cuando su mercado ya ha alcanzado techo. Expandir una empresa sacándola al exterior puede dar respuesta a estos dos retos… ¡O tal vez no! Todo depende del enfoque.

En primer lugar salir al exterior presenta dificultades, precisa del apoyo prácticamente imprescindible de un consultor que conozca bien el país de destino. Estos “partners” están especializados en mercados concretos y nos pueden asesorar acerca de la conveniencia de operar o no en su mercado objetivo, véase por ejemplo a nuestro colaborador www.exportrends.com.

Contar con el apoyo de un buen proveedor en este terreno nos va a ahorrar una gran cantidad de tiempo y de dinero, además de aportarnos una solución a barreras difíciles de resolver en relación con la cultura del país y el conocimiento del mercado, la distribución, el consumidor, etc…

El proceso de expansión no es algo inmediato que pueda afrontarse con una mentalidad cortoplacista, pues puede resultar largo y laborioso cuando se trata de efectuar una implantación física en el país de destino si ésta es la alternativa más interesante. Además este proceso necesitará unos recursos que dejarán de estar disponibles para operar en el mercado de origen, así que en primer lugar hay que plantearse si lo que esperamos como salida de la crisis es algo rápido y casi gratis. Pues no será así.

Habrá que hacer estudios de mercado, calcular precios, planificar, localizar socios, crear una red de ventas o incluso una de asistencia técnica… y todo esto lleva su tiempo. Dependiendo además del país al que nos estamos dirigiendo este tiempo puede ser mayor o menor en función de dificultades añadidas de carácter coyuntural, estructural o cultural.

En el segundo caso, hay que plantearse si ésta es la mejor solución para crecer, pues tal vez con menos tiempo y recursos podemos desarrollar otro tipo de acciones para crear mercado en nuestro país de origen. Podemos crear nuevos nichos de mercado o nuevas oportunidades de negocio sin salir de casa y éstas pueden ser para nosotros más convenientes que meternos de lleno en un proceso de internacionalización.

Eso sí, cuando el enfoque es el adecuado y la internacionalización es la respuesta que estamos buscando; es una excelente opción pues nos proporcionará un óptimo ROI y unas posibilidades de negocio magníficas siempre que contemos con el apoyo de un consultor que conozca el país y tenga una visión amplia del mundo de la empresa.

Podemos decir que se trata de una cuestión de actitud personal, pues trasladarse a otro país puede significar realizar profundo cambios en nuestro modelo de negocio y nuestra forma de hacer las cosas. Internacionalizar supone innovar en numerosas ocasiones.